Accidente fatal en Arrufó: la flagrante mentira que el Senador Michlig intenta instalar en medios pautados
Mientras el senador Felipe Michlig acusa al gobierno nacional, los documentos oficiales revelan que la obra de la rotonda en la Ruta 34 y Arrufó se presentó recién el 7 de noviembre, de forma incompleta, y que Vialidad Provincial y la empresa contratada aún no respondieron requisitos técnicos básicos exigidos por Nación. La demora no es política: es responsabilidad provincial, tras 26 años de la misma casta en el poder.
Mientras los accidentes siguen ocurriendo en el cruce de la Ruta Nacional 34 y la Ruta Provincial 39, el senador Felipe Michlig salió en medios locales a instalar un relato tan simple como falso: que la obra de la rotonda “lleva un año presentada” y que el gobierno nacional no autoriza por desidia o decisión política.
Los documentos oficiales, sin embargo, desmienten de forma categórica esa versión.
La verdad documental: el proyecto se presentó recién el 7 de noviembre de este año
Contrario a lo que repiten algunos medios alineados al poder provincial, no existió ninguna presentación formal del proyecto ante Vialidad Nacional antes del 7 de noviembre.
La prueba es concreta y está en el expediente: el PDF ingresado el 7 de noviembre es la primera presentación oficial realizada por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), pese a que la obra había sido adjudicada en febrero de 2025.
Esto deja al descubierto un dato clave que el senador omite deliberadamente:
👉 pasaron más de ocho meses entre la adjudicación y la presentación del proyecto ante Nación.

Los requisitos: qué pidió Nación, cuándo respondió y qué sigue sin cumplir la Provincia
Un dato central que el senador Michlig omite en sus declaraciones es cuándo comenzó realmente el intercambio técnico entre jurisdicciones.
Recién en octubre, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) solicitó formalmente a Vialidad Nacional los requisitos técnicos necesarios para intervenir sobre la Ruta Nacional 34.
La respuesta de Nación fue rápida: a los pocos días remitió el listado de exigencias técnicas y administrativas, como corresponde en una obra de estas características.
Sin embargo, la presentación del 7 de noviembre de 2025, que Michlig intenta vender como “un proyecto completo trabado por Nación de hace un año”, no cumplimentaba ni los requisitos básicos exigidos.
A partir de allí, el expediente atravesó rechazos y devoluciones técnicas, en un ida y vuelta habitual cuando los proyectos se presentan incompletos. Con el correr de los días, la Provincia y la empresa fueron subsanando parcialmente observaciones, pero nunca lograron completar el paquete mínimo exigido.
Lo que todavía falta (desde el 3 de diciembre y sin respuesta)
La última contestación formal a la UTE Néstor Julio Guerechet S.A. – Laromet S.A. y/o de la DPV data del 3 de diciembre.
Desde entonces, no hubo nuevas respuestas, y siguen pendientes requisitos técnicos esenciales, entre ellos:
- Estudio hidrológico completo, indispensable para evaluar:
- escurrimientos pluviales,
- comportamiento del agua en eventos climáticos intensos,
- diseño correcto de alcantarillas, cunetas y drenajes;
- Correcciones de planimetría, vinculadas a:
- geometría de la rotonda,
- radios de giro,
- cotas y pendientes,
- compatibilidad con la traza y normas de la Ruta Nacional 34;
- Adecuaciones técnicas adicionales derivadas de esas observaciones, necesarias para garantizar seguridad vial y durabilidad de la obra.
Mientras estos puntos no estén formalmente contestados y aprobados, Vialidad Nacional no puede autorizar la obra, no por una decisión política, sino por responsabilidad técnica y legal y para que después no ocurran accidentes como los que se están viendo en tantas rutas hechas por la misma obra pública.

La mentira queda expuesta
Con esta cronología, el relato del senador Michlig se derrumba solo:
- ❌ no hubo proyecto presentado “hace un año”;
- ❌ Nación no demoró los requisitos;
- ❌ la autorización no está frenada por el gobierno nacional.
✔️ La demora es consecuencia directa de una presentación tardía, incompleta y aún inconclusa por parte de Vialidad Provincial y la empresa contratada, mientras el senador utiliza medios pautados con dinero público para desviar responsabilidades.
No es Nación: la demora es provincial y del contratista
Esto deja sin sustento el relato del senador.
Vialidad Nacional no está frenando la obra, sino exigiendo que la Provincia y su empresa contratada presenten un proyecto técnicamente correcto.
No se trata de “sumar una obra” para la estadística ni de repartir millones en contratos para empresarios amigos, sino de hacerla bien para evitar que se convierta en otra obra pública mal ejecutada que, con el tiempo, vuelva a ser escenario de tragedias.
La casta en acción: mentir, culpar a otros y usar la pauta
Felipe Michlig lleva 26 años consecutivos como senador.
No es un actor nuevo ni ajeno a los problemas estructurales del departamento que representa.
Como típico exponente de la casta política que las nuevas generaciones buscan desenquistar del poder, utiliza su tiempo como senador y una abultada caja política para enviar mentiras prefabricadas a medios de comunicación financiados con dinero de todos los santafesinos.
Medios que, atados a la pauta oficial, tienen la “obligación” implícita de repetir sin cuestionar el discurso que les envían quienes los sostienen económicamente con fondos públicos.

26 años en el poder y la culpa siempre es de otro
Pretender hacer creer que el responsable del problema es un gobierno nacional con apenas dos años de gestión, cuando la peligrosidad del cruce existe desde hace décadas, es una maniobra política burda y conocida.
Radicales, socialistas o kirchneristas —el partido del Estado disfrazado de distintos colores— actúan igual cuando hay responsabilidades que asumir.
El Liberador y la verdad que incomoda
El Liberador existe para contar lo que otros callan cuando están tapados de dinero público.
Y usando palabras que el propio ministro Lisandro Enrico nos dedicó, incómodo por verdades que los medios callan, pero nosotros no, corresponde devolverlas con precisión:
Deje el tecladito (para mandar mentiras a medios comprados con dinero público) y póngase a trabajar.
Después de 26 años en el poder, usted es la representación exacta de lo que las nuevas generaciones quieren cambiar.
Las mentiras pueden funcionar un tiempo.
Pero cada vez les costarán más caras.
Y en este caso, el costo ya no es político: son vidas humanas.
