La Selección volvió al país con un cálido recibimiento y con la pasión intacta de los argentinos

El plantel dirigido por Lionel Scaloni regresó a la Argentina tras el subcampeonato mundial y fue recibido con un operativo protocolar en el Aeropuerto de Ezeiza. Aunque no hubo festejos masivos, cientos de hinchas acompañaron el paso de la delegación para agradecerle a un equipo que volvió a dejar al país entre los mejores del mundo.

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La Selección Argentina ya está de regreso en el país luego de su destacada actuación en el Mundial 2026, donde alcanzó la final y terminó como subcampeona tras caer frente a España.

La delegación arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en un clima muy diferente al vivido cuatro años atrás, cuando el equipo regresó con la Copa del Mundo conquistada en Qatar. Esta vez, el recibimiento tuvo un carácter estrictamente protocolar, aunque no faltó el reconocimiento de los hinchas que se acercaron para saludar al plantel.

La Asociación del Fútbol Argentino había anticipado que no habría una caravana ni celebraciones multitudinarias. Muchos futbolistas emprendieron viaje directamente hacia sus destinos de descanso o para reincorporarse a sus clubes, mientras otros regresaron junto al cuerpo técnico al predio de la AFA.

Lionel Messi no integró la delegación que aterrizó en Buenos Aires. El capitán viajó directamente a Rosario para reencontrarse con su familia, mientras que varios de sus compañeros también iniciaron sus vacaciones desde distintos puntos del exterior. 

A pesar de la lluvia y del sabor amargo por la final perdida, numerosos simpatizantes esperaron el paso de los micros sobre la autopista para despedir al equipo con banderas, camisetas y aplausos. Los jugadores respondieron al cariño saludando desde el vehículo que los trasladó hasta el predio de Ezeiza. 

El Gobierno nacional había puesto la Casa Rosada a disposición de la Selección para un eventual homenaje popular e incluso manifestó su disposición a declarar un feriado nacional si el plantel decidía celebrar con la gente. Finalmente, los propios futbolistas optaron por cerrar rápidamente la concentración y comenzar su período de descanso. 

Más allá del resultado de la final, la Scaloneta volvió a ganarse el respeto y el reconocimiento de millones de argentinos tras disputar su segunda final consecutiva de una Copa del Mundo y consolidarse como una de las generaciones más exitosas de la historia del fútbol nacional.

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