Santa Fe capital: choferes de Uber y Didi se manifestaron en contra de la persecución municipal: “Nos corren hasta abajo de la cama”
Trabajadores de las aplicaciones se concentraron en la Costanera santafesina para exigir el fin de los operativos municipales que derivan en secuestros de autos y multas millonarias. Afirman que más de 200 familias dependen de esta actividad y piden una mesa de diálogo urgente con el Ejecutivo.
Los choferes comentaron que algunas multas alcanzan montos del orden de 1.400.000 a 1.500.000 pesos y los vehículos son trasladados al corralón, lo que deja a muchas familias sin ingreso. Los choferes repudiaron además una exigencia municipal que resulta imposible de realizar: la demanda de que las plataformas tengan una sede física en la ciudad para poder operar. “Eso no ocurre en ningún lugar del mundo. Es una exigencia imposible de cumplir”, afirmaron durante la concentración. Como respuesta, presentaron una nota con un proyecto de ordenanza que, según dijeron, fue entregado al gobernador Maximiliano Pullaro y al municipio para su análisis.
En el reclamo los trabajadores solicitaron condiciones claras y tiempo para formalizarse sin que la medida implique perder su herramienta de trabajo de un día para otro. Reclaman la apertura de “una mesa de negociación” con autoridades de Transporte y el intendente para acordar requisitos y plazos razonables.
La discusión volvió a exponer el trasfondo del problema: en lugar de perseguir a quienes encuentran en las aplicaciones una salida laboral, la necesidad real pasa por aliviar la carga impositiva y reducir las regulaciones que asfixian a remiseros y taxistas, para que puedan competir en igualdad de condiciones en un mercado que hoy eligen cada vez más santafesinos.
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