Concejo de Rafaela: peronistas y radicales se aliaron para rechazar la baja de sus sueldos propuesto por LLA
La Libertad Avanza llevó al recinto una propuesta para bajar el costo político del Concejo. Pero el PJ y Unidos reaccionaron en bloque: modificaron el texto, lo volvieron “opcional” y lo diseñaron para que casi nadie lo elija, incluso castigando a los secretarios de bloque si un edil decide cobrar menos.
En el Concejo Municipal de Rafaela se vio, en tiempo real, el reflejo que el presidente Javier Milei anticipó antes de llegar a la Casa Rosada: cuando La Libertad Avanza toca privilegios, el partido del Estado —disfrazado de distintos colores— se alinea para defender la caja.
Eso fue lo que ocurrió con el proyecto presentado por Fabricio Dellasanta y Milagros Zafra (LLA) para bajar las dietas de los concejales, que hoy se ubican en montos millonarios. El texto original proponía fijar la dieta en dos veces el RIPTE, y que los secretarios de bloque cobren el 50% de esa dieta (1 RIPTE).
La modificación que acordaron los partidos del Estado
En la sesión, el bloque justicialista introdujo una moción que terminó alterando el corazón del proyecto, instalando un sistema con dos modalidades para que cada concejal elija cómo cobrar:
- Opción A: mantener el esquema actual, equivalente a tres asignaciones categoría 23 del escalafón municipal.
- Opción B: cobrar 1 RIPTE (actualizable), sin aguinaldo.
El detalle que convierte el cambio en una trampa política —y en un mensaje disciplinador— aparece en el “castigo” asociado a la opción B: si un concejal elige cobrar 1 RIPTE, entonces su secretario de bloque pasa a cobrar el 50%, es decir medio RIPTE.
Traducido a números, el propio debate lo expuso sin eufemismos: con el RIPTE rondando $1,6 millones brutos, la opción B deja menos de $1 millón “de bolsillo” para el concejal; mientras que la opción A, con asignaciones categoría 23, termina en torno a $4 millones netos.
Es decir: “podés cobrar menos… pero también hacés cobrar menos a tu equipo”. Un diseño perfecto para que nadie lo elija.

Principio de revelación: los partidos convencionales socios de privilegios
La moción se aprobó con siete votos a favor y dos en contra, los dos de La Libertad Avanza.
En el recinto, Dellasanta fue directo: “esta modificación… no hace más que exponer cómo se pone de acuerdo la casta cuando quiere cuidar sus privilegios”, y Zafra remarcó que el gasto político sale “inexorablemente” del esfuerzo de los ciudadanos.
Dellasanta, además, resumió el resultado con una frase que pinta la jugada: “Se votó un disparate que les permite seguir cobrando millones”.
La respuesta libertaria: “si no se lo bajan todos, lo vamos a devolver”
Tras la sesión, Dellasanta sostuvo que la reducción “voluntaria” está diseñada para que no ocurra: “¿Quién se lo va a bajar voluntariamente? Nadie”, dijo en una entrevista, y anunció la postura del bloque: si todos se bajan el sueldo, ellos también; si no, lo cobrarán y lo devolverán a la comunidad, con destino a acciones y ayudas concretas, además de publicar recibos y rendiciones.
Si a los concejales les gusta tanto la idea de convertirlo todo en “opcional”, vale una nueva propuesta ¿se animan a volver opcional también el origen de su sueldo? Que el rafaelino pague “si quiere” (así como los concejales proponen servirse a voluntad del dinero público) a un fondo común y, con lo que entre, después repartan entre los concejales. Ahí sí veríamos cuánto vale realmente este Concejo para el vecino que lo financia.
En Rafaela, al menos por ahora, la “baja de sueldos” quedó convertida en una decisión individual con una trampa incorporada. Y el Concejo dejó un mensaje involuntario: el ajuste es siempre para el contribuyente; cuando el recorte toca la dieta política, aparece la unanimidad.
