La Justicia va por el vestidor de los dólares: inspeccionan un departamento de Jésica Cirio
Los investigadores buscan determinar si los videos donde aparecen fajos de dólares escondidos fueron grabados en una propiedad vinculada a la exesposa de Martín Insaurralde. La causa por presunto enriquecimiento ilícito y lavado vuelve a golpear de lleno al kirchnerismo bonaerense.
La causa que investiga el patrimonio de Martín Insaurralde y Jésica Cirio sumó un nuevo movimiento clave. La Justicia avanzó con una inspección en un departamento vinculado a la conductora para determinar si allí fueron filmados los videos en los que se observan fajos de dólares escondidos en un vestidor.
La medida apunta a establecer el origen del material audiovisual que reactivó una de las causas más incómodas para el kirchnerismo bonaerense: la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero alrededor del exjefe de Gabinete de Axel Kicillof, su expareja y su entorno.
Los videos muestran una escena explosiva: dinero en efectivo guardado en distintos sectores de un vestidor, entre ropa, cajones, bolsas y estantes. Según la investigación, el objetivo ahora es determinar con precisión dónde se grabaron esas imágenes, a quién pertenecía el inmueble y si el dinero puede ser vinculado al patrimonio bajo análisis.
El caso volvió al centro de la agenda luego de la difusión de una serie de grabaciones atribuidas al entorno de Cirio. En parte del material se ven fajos de dólares ocultos en un guardarropa y, según trascendió, los investigadores buscan comparar detalles del lugar con las propiedades vinculadas a la expareja.
La inspección del departamento aparece como una medida relevante porque puede ayudar a reconstruir el circuito de los videos. Para la Justicia, no alcanza con saber que el material existe: también debe establecerse cuándo fue filmado, en qué lugar, bajo qué circunstancias y si refleja dinero que no estaba declarado o que formaba parte de una operatoria patrimonial más amplia.
Insaurralde quedó bajo la lupa desde 2023, cuando estalló el escándalo de su viaje de lujo a Marbella junto a Sofía Clerici. Las imágenes del dirigente kirchnerista en un yate por el Mediterráneo, con gastos difíciles de explicar para un funcionario público, derivaron en su salida del gobierno bonaerense y abrieron un frente judicial que nunca terminó de cerrarse.
Desde entonces, la Justicia viene revisando bienes, movimientos bancarios, ingresos declarados, sociedades, contratos, viajes y gastos de la expareja. El expediente busca responder una pregunta central: si el nivel de vida y el patrimonio detectado podían justificarse con los ingresos formales de los involucrados.
La aparición de los videos con dólares escondidos le dio nuevo impulso a la causa. No se trata sólo de una imagen políticamente demoledora, sino de una posible prueba para reconstruir la existencia de dinero en efectivo fuera de los canales bancarios o patrimoniales habituales.
Cirio, por su parte, sostuvo públicamente que hubo una vulneración de archivos personales y habló de posibles maniobras ilícitas en torno al acceso a ese material. También señaló que sus ingresos provienen de la actividad privada y que se encuentran declarados. La Justicia deberá determinar qué valor probatorio tienen los videos y si efectivamente corresponden al lugar y al contexto que se investiga.
El punto sensible es que el expediente no sólo involucra a una figura mediática. En el centro está Insaurralde, uno de los dirigentes más influyentes del peronismo bonaerense durante años, exintendente de Lomas de Zamora y hombre de peso dentro del esquema político kirchnerista.
Por eso, cada avance judicial vuelve a exponer el contraste entre el discurso público del kirchnerismo y los escándalos patrimoniales que golpean a algunos de sus referentes. Mientras el peronismo suele presentarse como defensor de los sectores populares, la causa exhibe viajes de lujo, propiedades, dinero en efectivo y movimientos económicos que ahora deben ser explicados ante los tribunales.
La inspección del departamento busca aportar una pieza concreta a ese rompecabezas. Si los investigadores logran confirmar que los videos fueron grabados en una propiedad determinada, podrán avanzar sobre nuevas medidas de prueba, pedidos de documentación, peritajes y eventuales cruces patrimoniales.
El expediente todavía está en etapa de investigación y no hay una condena contra los involucrados. Pero el impacto político ya es evidente: el caso Insaurralde sigue creciendo y vuelve a mostrar una postal incómoda para el kirchnerismo bonaerense.
La Justicia ahora intenta saber si el vestidor de los dólares tiene dirección precisa. Y si detrás de esas imágenes había sólo un escándalo mediático o una pista clave para explicar el dinero que rodeaba al exfuncionario kirchnerista.
Compartí esta noticia