Del algodón al girasol: los sectores que dispararon el récord agroexportador argentino
La agroindustria exportó 74,3 millones de toneladas por u$s32.507 millones entre enero y julio. Detrás del máximo histórico aparecen cadenas que crecieron hasta 114% y una canasta que llegó a 361 productos vendidos en 133 destinos.
El nuevo récord agroexportador argentino tiene una historia bastante más amplia que la soja y el maíz. Durante los primeros siete meses de 2026, la agroindustria colocó en el exterior 74,3 M de toneladas por u$s32.507 M, pero detrás de esas cifras aparecen fuertes aumentos en cadenas productivas que van desde el algodón y el girasol hasta la apicultura, la carne, los cítricos y los lácteos.
El volumen exportado aumentó 13% frente al mismo período de 2025 y alcanzó el registro más alto de la serie para los primeros siete meses del año. Medido en dólares, el crecimiento fue todavía mayor: 15% interanual.
La composición permite dimensionar la diversificación. De los complejos agroindustriales analizados, 35 aumentaron sus exportaciones respecto del año anterior y representan en conjunto el 93% del valor vendido por el sector.
El mayor salto entre las principales cadenas fue el del algodón, con un crecimiento del 114%. Muy cerca apareció el girasol, cuyas exportaciones se duplicaron y avanzaron 100%.
La producción ovina registró una expansión del 87%, mientras la apicultura creció 63%. Los cítricos agrios aumentaron 44%; bovinos y trigo, 37%; pesca y acuicultura, 22%; lácteos, 14%; y maíz, 13%.
Son porcentajes que muestran una expansión mucho más extendida que la tradicional imagen del comercio exterior argentino concentrado exclusivamente en unos pocos granos.
Al bajar todavía más al detalle aparecen productos con crecimientos extraordinarios, aunque partiendo de volúmenes más reducidos. Las exportaciones de madera contrachapada, chapada o estratificada aumentaron 1.112%; las reses y medias reses congeladas de cordero, 727%; los hilados de algodón, 464%; y el nabo o colza para siembra, 417%.
También se destacaron las peras secas, con un incremento del 250%; el café tostado sin descafeinar, 155%; las frambuesas y moras congeladas, 150%; los porotos adzuki, 123%; y las semillas de coriandro, 101%.
En total, Argentina exportó 361 productos agroindustriales a 133 destinos durante los primeros siete meses del año.
India fue uno de los grandes compradores de aceites de soja y girasol; China mantuvo su peso en carne bovina, derivados de soja y pesca; mientras Brasil adquirió principalmente trigo, lácteos y hortalizas pesadas.
Vietnam compró maíz, trigo y productos derivados de la soja; Estados Unidos recibió carne bovina, miel y productos vitivinícolas; y Chile demandó soja, girasol y carne vacuna. Arabia Saudita, Perú, Indonesia y Malasia completaron el grupo de diez mercados que explicaron el 51% del monto exportado por el sector.
También aparecieron 15 destinos que no habían registrado compras de productos argentinos durante el año anterior, entre ellos Libia, Liberia, Guyana, Macedonia, Azerbaiyán, Georgia y Haití.
La expansión tiene especial importancia para provincias productivas como Santa Fe, cuya economía está profundamente vinculada con cadenas como carnes, lácteos, trigo, maíz, apicultura y procesamiento agroindustrial. El dato nacional no permite atribuir automáticamente a la provincia los porcentajes de crecimiento de cada complejo, pero el incremento de esas actividades amplía las oportunidades para uno de los principales polos agroindustriales del país.
El récord deja, sobre todo, una conclusión: el crecimiento de las exportaciones agroindustriales en 2026 no depende de un único producto ni de un único mercado.
Argentina vendió más toneladas, facturó más dólares, incorporó nuevos destinos y encontró fuertes incrementos en actividades que durante años ocuparon un lugar secundario dentro de la conversación exportadora.
El resultado es una agroindustria que generó más de u$s32.500 M en siete meses, con 35 complejos en crecimiento y productos argentinos llegando a más de 130 países.
