Caputo Anuncia: Baja de impuesto a las ganancias para trabajadores y jubilados
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una serie de ambiciosas reformas de segunda generación,...
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una serie de ambiciosas reformas de segunda generación,...
El secretario de Industria y Comercio de la Nación, Pablo Lavigne, y la subsecretaria de Política Industrial, Daniela Ramos, visitaron el Parque Industrial de Pérez y mantuvieron una mesa de trabajo con empresarios e industriales de toda Santa Fe. Hubo diálogo abierto, relevamiento de problemas y compromisos para que los proyectos oficiales se diseñen con insumos del sector privado.
En una entrevista con Luis Majul (LN+), el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo endureció el mensaje de estabilidad: no habrá cambios en el esquema cambiario después del 26 de octubre, no hay dolarización inmediata y el nuevo acuerdo financiero con EE.UU. no implica ni devaluación ni pérdida de soberanía. Reivindicó compras netas por US$29.000 millones en 20 meses y una reducción de deuda superior a US$55.000 millones, mientras atribuyó la suba reciente del riesgo país a “ataques políticos” frente a la mejora macro.
A pesar de cumplir con los requisitos iniciales, denuncias de ópticas tradicionales y presión del Colegio dejó al proyecto paralizado. El emprendedor armó valijas y se volvió a Europa.
¿Qué es el riesgo país? El riesgo país es un indicador desarrollado por JP Morgan...
ras el anuncio de que EE. UU. negocia un swap por USD 20.000 millones y está listo para comprar bonos argentinos y aportar liquidez vía el Exchange Stabilization Fund, el riesgo país volvió a caer más de 100 puntos y se ubicó cerca de los 900 pb, con rally de bonos y alivio cambiario. Para los mercados, el mensaje es claro: hay backstop externo y rumbo.
Con respaldo de EE.UU. y medidas pro-exportación, el dólar afloja y los bonos repuntan: el riesgo país roza los 1.000 puntos. Cuando el presidente ordena la macro y marca la agenda, el mercado premia y la casta se queda sin relato.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer este miércoles que la inflación de agosto fue del 1,9%, igualando el porcentaje de julio. En lo que va del año, los precios aumentaron un 19,5%, mostrando que la inflación está comenzando a desacelerarse.
Recién salido del triunfo electoral, Axel Kicillof vuelve a elegir el camino fácil: más impuestos, menos libertad. La Provincia de Bs As imita a Pullaro en Santa Fe y aumenta la alícuota de Ingresos Brutos sobre operaciones con tarjeta de crédito, descargando sobre trabajadores, comercios y consumidores una presión fiscal que ya es asfixiante.
El triunfo de Fuerza Patria en Buenos Aires encendió todas las alarmas: el dólar cripto saltó de $1.374 a $1.470 en un día, reflejando el “riesgo Kuka”. Los mercados leen en la victoria kirchnerista el posible regreso del intervencionismo y la inflación, poniendo en jaque la estabilidad lograda por Milei.
Mientras Página 12 y dirigentes como Agustín Rossi intentan responsabilizar al Gobierno por la caída de Acindar, los datos muestran otra realidad: la siderurgia está en crisis global. Gigantes como Thyssenkrupp, Liberty Steel, Cleveland-Cliffs y Eco Steel Solutions recortan empleos, cierran plantas o directamente quiebran.
El INDEC informó que la inflación de julio fue de apenas 1,9 %, marcando el tercer mes consecutivo por debajo del 2 % y una interanual del 36,6 %. Un dato que refleja que, cuando el Estado deja de imprimir para financiar su voracidad política, los precios empiezan a estabilizarse.
El INDEC confirmó que, por primera vez en años, el poder adquisitivo mejora de forma sostenida: entre enero y junio los sueldos subieron 20,7 % contra una inflación del 15,1 %. Un escenario impensado en la era kirchnerista, marcada por salarios corriendo detrás de precios manipulados y datos falsos.
En cuatro décadas, todos los gobiernos aumentaron la deuda estatal neta —Tesoro y Banco Central— alimentados por déficits crónicos y el financiamiento inflacionario, salvo uno: el de Javier Milei. Mientras el kirchnerismo construyó el mito del “desendeudamiento” con operaciones mediáticas, la realidad es que Néstor y Cristina incrementaron el pasivo y dilapidaron activos. Hoy, con el mayor ajuste fiscal de la historia, Milei logra lo que nadie hizo: reducir en USD 40.000 millones la deuda neta real, devolviendo recursos al sector privado y rompiendo con la lógica estatista que asfixió a la Argentina.
En apenas un año y medio, Javier Milei logró lo que ningún gobierno desde 2011: reducir la deuda estatal neta en USD 40.170 millones, desarmando pasivos del Banco Central y reconstruyendo activos, en contraposición al “desendeudamiento” ficticio de Néstor Kirchner, que pagó al FMI con deuda más cara tomada a Venezuela. Un ajuste real que empobrece a la política y devuelve recursos al sector privado, desmontando el relato populista de que achicar el Estado empobrece a la gente.