Revolución del 25 de mayo: la libertad no consiste en cambiar a un amo extranjero por uno nacional
La Revolución de Mayo no fue una postal escolar ni una ceremonia vacía. Fue el primer gran quiebre contra un poder lejano, burocrático y monopólico que pretendía decidir quién podía comerciar, producir, gobernar y obedecer. Dos siglos después, la discusión sigue abierta: ¿somos libres si reemplazamos al amo extranjero por una casta local que controla la vida de los argentinos desde el Estado?