El don de la oportunidad: Rafaela rompe calles y veredas en zona comercial en el mes de mayor venta del año

En pleno diciembre, el mes clave para los comercios de Rafaela, el municipio decidió romper y reconstruir las veredas del centro, paralizando la actividad y demostrando una vez más el despilfarro y la falta total de oportunidad del Estado, que interviene cuando más perjudica a quienes producen y sostienen la economía local.

Rafaela calles

Las personas productivas hacen del don de la oportunidad un verdadero culto, ya que es fundamental para la eficiencia, eficacia y resultados de su actividad.

El agricultor sabe perfectamente cuándo debe sembrar determinado grano.
El ganadero entiende mejor que cualquiera el momento adecuado de inseminar, alimentar y vacunar a sus animales.
El tambero conoce a la perfección cómo tratar a las vacas lecheras en tiempo, comida y descanso para lograr mayor producción.

Lo mismo ocurre con el horticultor, el forestador, el citricultor, el criador de diferentes especies y todos aquellos que generan producción biológica: son plenamente conscientes del momento oportuno de cada acción.

El industrial también es un maestro en el tema: el manejo de insumos, su combinación hasta llegar al producto terminado, la logística general y la administración del personal hacen del don de la oportunidad un atributo invaluable.

Lo mismo sucede con el prestador de servicios y el comerciante, demostrando que la competencia y la colaboración voluntaria dentro del sistema productivo se enfocan siempre —aunque muchas veces de manera intuitiva— en el factor oportunidad.

Incluso en las relaciones familiares y de amistad, el don de la oportunidad es muy valorado.

Captura de como perjudica el tránsito de la zona más comercial de Rafaela en el mes de mayor actividad económica

Sin embargo, hay un sector donde este valor parece estar atrofiado:
👉 la política y la administración pública.

Pocas veces se ha visto una disociación tan grande entre actividad y oportunidad como en manos de funcionarios y empleados estatales.


🧱🚧 Rafaela: el ejemplo perfecto del desacierto estatal

En Rafaela, comenzaron las obras de cambio de veredas en pleno centro. La escena fue reveladora:

  • uno maneja la máquina,
  • uno mueve los ladrillos,
  • el resto mira,
  • y más lejos, dos empleados con los brazos cruzados.

Se trata de cinco cuadras por ambos lados, con veredas anchas.
El resultado es inevitable: una obra lenta, pesada, cara… y sobre todo:

realizada en diciembre, el mes más importante para los comerciantes, cuando esperan vender más que en todo el año.


💣 El don de la oportunidad en valores absolutamente negativos

Mientras el sector privado entiende que el momento adecuado determina éxito o fracaso, el Estado rafaelino elige:

  • intervenir cuando más perjudica,
  • entorpecer la actividad comercial,
  • encarecer costos,
  • y generar pérdidas en quienes sostienen con su esfuerzo la economía local.

Una vez más, el sector que no produce, pero gasta, demuestra que vive ajeno a la realidad de quienes sí generan valor.

El resultado es claro:

el Estado obra tarde, mal y caro, y quienes pagan las consecuencias son siempre los mismos: los comerciantes y los trabajadores productivos.


Miguel A. Morra
Miguel A. Morra
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